La última etapa la empezamos en Pedrouzo, andando con compañeros lesionados hasta el monte Do Gozo que está a 4 km de Santiago, a partir de ahí fuimos todos juntos hasta llegar a la catedral donde entramos y dimos un abrazo al apostol Santiago para, más tarde fuimos al hotel a ducharnos y descansar. Un poco más tarde fuimos a recoger la compostela, que certifica que hemos caminado 118 km.
Mañana saldremos pronto hacia Arenas con ganas de llegar. A pesar de que ha sido una experiencia dura y muy sacrificada, ha merecido la pena y la recordaremos siempre.

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