La Corona de Adviento es un elemento que nos acompaña hasta el nacimiento de Jesús. Está llena de simbolismo y nos permite prepararnos para la Navidad.

 

El cristianismo recogió una tradición del norte de Europa en la que por invierno se encendían velas en una corona de ramas verdes, para simbolizar la esperanza en el cambio de estación y el fin del duro invierno.

 

Con la llegada de los misioneros cristianos este símbolo se asimiló por la tradición cristiana adquiriendo un nuevo significado: la verdadera esperanza no viene de un cambio de estación sino de un acontecimiento más trascendental: la venida del Mesías. Él es la luz del mundo, la única luz que puede iluminar nuestras vidas.

 

Como símbolo, cada elemento que la compone tiene su propio significado:

  • Su forma circular nos recuerda que Dios tampoco tiene principio ni fin, por lo que refleja su unidad y eternidad. su forma es infinita, como el Amor de Dios a sus hijos.
  • Sus ramas verdes, son signo de vida y esperanza. Cristo vive entre nosotros, Él es “el Camino, la Verdad y la Vida”.
  • Cada vela representa un domingo, el paso del tiempo. En la oscuridad en la que vivimos, nos encontramos alejados de Dios, cuando nos vamos acercando a Él, nuestra vida se llena de luz y de la gracia del Espíritu Santo.

 

Vivamos este Adviento de una manera plena, preparémonos para la venida del Salvador, y así poco a poco la luz de Jesús iluminará toda nuestra vida.
 

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